dime con quién andas

y te diré no me importa
°º-~*´¨¯¨`*·~·´¯`°º-~*´¨¯¨`*·~·´¯`°º-~*´¨¯¨`*·~·´¯`°º-~*´¨¯¨`*·~·´¯`

lunes, 19 de noviembre de 2007

Las palomas


Y cuando las palomas cubrieron mi cuerpo, desgarrando primero la ropa y después la piel, escarbando en los huecos donde habitaban mis ojos. Cuando me di cuenta de que todo estaba perdido, de que no podía ya luchar con ellas. Cuando perdí no solo la esperanza de vivir, sino también el interés. Cuando lo único que podía escuchar, como si procedieran de otros mundos, era el aleteo de más y más de esas aves, acercándose a mí, peleándose hasta la muerte entre ellas para tener el placer de darme aunque sea un picotazo.

Ahora, cuando me quedan sólo instantes de vida, me doy cuenta de que cualquier detalle puede llevarte a la muerte. La más mínima decisión puede darte un empujoncito hacia ese tan temido acantilado de acabares.

Incluso elegir comer pochoclo en Plaza de Mayo puede hacer que te encuentres en esta patética situación de mortalidad.

No hay comentarios: